Lo que más me ha enseñado es la respiración: su ritmo, su movimiento cambiante y su forma directa de traernos de vuelta al cuerpo. Completé una formación de tres años en el Instituto de Respiración y el nivel 3, el más alto, de formación en Holistic Pulsing.
Sigo aprendiendo y profundizando en mi práctica, con formaciones en trabajo corporal, respiración consciente y acompañamiento de grupos.