Sobre mí y mi forma de trabajar

Me llamo Dobro

y estoy creando un lugar donde puedas ser tú.

Desde hace años acompaño a personas a través de prácticas corporales y de respiración consciente. Mi forma de trabajar se basa en la atención, el contacto suave con el cuerpo y su ritmo natural.

Creo que no necesitamos estar siempre arreglándonos ni mejorándonos, sino tener espacio para sentirnos de verdad. Así nació Enritmo.

Dobro, creador de Enritmo
Dobro guiando un taller de respiración consciente en grupo

Lo que más me ha enseñado es la respiración: su ritmo, su movimiento cambiante y su forma directa de traernos de vuelta al cuerpo. Completé una formación de tres años en el Instituto de Respiración y el nivel 3, el más alto, de formación en Holistic Pulsing.

Sigo aprendiendo y profundizando en mi práctica, con formaciones en trabajo corporal, respiración consciente y acompañamiento de grupos.

Creo que la espiritualidad está aquí, en la tierra. Está al alcance de cualquiera: concreta, palpable, rítmica y viva. Circula por el cuerpo como la sangre y la respiración.

Es como una chispa: devuelve ligereza, despierta una alegría sencilla y nos acerca a eso que sentimos más verdadero en nosotros.

Mis valores

01

Sencillez

Un mensaje claro, fácil de entender y una práctica que sirve para la vida.

02

Practicidad

Prácticas sencillas que puedes llevar a tu día a día desde el principio.

03

Ritmo natural

No se trata de arreglarte, sino de volver a tener acceso a lo que ya está en ti.

04

Presencia

Lo importante solo ocurre cuando estás de verdad presente.

05

Vida real

La verdadera práctica empieza en lo cotidiano: en el movimiento, la presión y el ritmo de la ciudad.

¿Qué puedes esperar?

Para empezar con buen pie.

Un encuentro que te ayuda a reconocer qué necesitas hoy, escuchar tu respiración y elegir la práctica: una sesión de respiración, Holistic Pulsing o recursos sencillos para volver al equilibrio.

Tú, la respiración y el tema con el que vienes.

A través de la respiración conectada, abrimos un espacio para mirar lo que necesita atención y dejar que algo pueda empezar a moverse.